La endometriosis —la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero— afecta a aproximadamente el 10% de las mujeres en edad reproductiva. El retraso diagnóstico medio es de 7 a 10 años: las mujeres con dolor menstrual severo frecuentemente son ignoradas o medicadas sin investigar. Esto tiene consecuencias directas en la calidad de vida, incluyendo la vida sexual.
El impacto en la sexualidad
La dispareunia profunda —dolor durante la penetración— es uno de los síntomas más característicos de la endometriosis, especialmente cuando hay implantes en el ligamento uterosacro o el tabique rectovaginal. El dolor puede ser en el momento o persistir horas después. Este dolor, cuando es repetido, crea anticipación de dolor en la siguiente relación, reduciendo el deseo y dificultando la excitación.
Estrategias para mantener la intimidad con endometriosis
Posiciones que minimizan el dolor profundo: las que permiten a la mujer controlar la profundidad de la penetración (mujer encima, cucharita) suelen ser más toleradas. Las que producen mayor penetración (doggy style desde ciertas posiciones) pueden ser más dolorosas.
Timing del ciclo: la endometriosis suele ser más dolorosa en los días previos y durante la menstruación. Identificar los días de menor dolor puede ayudar a planificar la intimidad.
Comunicación con la pareja: una pareja informada sobre la endometriosis puede ser parte de la solución —reduciendo la presión de rendimiento y adaptando la intimidad a las capacidades del momento.
Tratamiento médico
El tratamiento de la endometriosis incluye desde anticonceptivos hormonales (que suprimen el ciclo y reducen los síntomas) hasta cirugía laparoscópica para retirar los implantes. La fisioterapia de suelo pélvico es un complemento valioso para el componente muscular del dolor.