La menopausia es el momento en que transcurren 12 meses sin menstruación. Pero la transición hacia ella —la perimenopausia— puede comenzar hasta 10 años antes, con síntomas que la medicina frecuentemente no reconoce o atribuye al estrés, la depresión o la ansiedad.
Qué ocurre en la perimenopausia
Los ovarios comienzan a producir estrógeno de forma irregular —a veces menos, a veces más que lo habitual— antes de la reducción gradual y definitiva de la menopausia. Esta irregularidad hormonal produce síntomas variables: ciclos irregulares, sofocos intermitentes, cambios de humor, insomnio, cambios en el flujo menstrual (más abundante o más escaso), y síntomas genitourinarios como sequedad vaginal.
Cuándo puede comenzar
La mayoría de las mujeres entra en perimenopausia entre los 40 y los 50 años, pero puede ocurrir antes. Una mujer de 38 años con ciclos irregulares, insomnio nuevo y sofocos ocasionales puede estar en perimenopausia, aunque su médico (y ella misma) no lo asocie.
El problema del diagnóstico tardío
Los niveles de FSH (hormona folículo estimulante) no son un marcador confiable en perimenopausia porque fluctúan mucho. El diagnóstico es clínico —basado en síntomas y edad— no siempre en análisis. Muchas mujeres son medicadas por depresión o ansiedad sin que se evalúe el contexto hormonal.
Qué se puede hacer
Documentar los síntomas y el ciclo con una aplicación durante varios meses aporta información valiosa para el médico. Hay opciones de apoyo hormonal y no hormonal para manejar los síntomas. El estilo de vida —ejercicio, sueño adecuado, reducción de azúcar y alcohol— tiene impacto significativo en la severidad de los síntomas.