Aprender a decir "me gusta esto" cambió mi relación de pareja
Llevaba doce años con la misma pareja y nunca le había dicho claramente qué me gustaba y qué no. Era como una conversación pendiente que daba demasiado miedo abrir.
En un taller de bienestar sexual aprendí que la comunicación del deseo no es exigir: es cuidar la relación. Que decir "me gusta cuando..." no es una queja, es un regalo.
La primera conversación fue torpe. Las siguientes, más naturales. Hoy, nuestra intimidad tiene una dimensión que nunca imaginé que podíamos alcanzar.
Si llevas tiempo callando lo que sientes, este es el momento de empezar. Tu placer también importa.