Cuando una mujer le dice a su médico que su libido disminuyó desde que empezó el anticonceptivo hormonal, las respuestas más frecuentes son: "No está documentado", "Debe ser estrés", o simplemente cambiar de tema. La realidad es que la relación entre anticonceptivos hormonales y libido está bien documentada en la literatura científica y merece más atención clínica.
El mecanismo
Los anticonceptivos con etinilestradiol (la mayoría de las píldoras combinadas) aumentan la producción de SHBG (globulina fijadora de hormonas sexuales) en el hígado. La SHBG se une a la testosterona libre circulante, reduciendo su disponibilidad. La testosterona es un andrógeno que desempeña un papel importante en el deseo sexual femenino —a pesar de estar en niveles mucho menores que en hombres, su reducción tiene efectos perceptibles.
No todos los anticonceptivos son iguales
Las píldoras con progestinas de alta potencia androgénica (como la levonorgestrel) tienen menos efecto supresor sobre la testosterona libre. Los DIU hormonales (Mirena, Kyleena) tienen absorción principalmente local y menor efecto sistémico sobre la SHBG. Las minipíldoras (solo progestina) varían según el compuesto. Los métodos no hormonales (cobre, preservativo, diafragma) no tienen ningún efecto sobre el deseo.
Qué hacer si sospechas que tu anticonceptivo afecta tu libido
Habla con tu ginecóloga o médico específicamente sobre este efecto. Pide probar un método diferente. Considera métodos no hormonales si el problema persiste. Un análisis de SHBG y testosterona libre puede objetivar el problema y facilitar la conversación médica.