Fantaseo con mi mejor amiga y no sé qué hacer con eso
Relato ilustrativo.
Hace unos meses empecé a imaginarla de maneras que no corresponden a una amiga. No es nada que haya pasado, ni siquiera un roce raro. Es solo que en mi cabeza ella aparece en escenas que yo misma dirijo, con la luz baja y ella mirándome fijo.
La quiero muchísimo y no pienso arruinar la amistad por un impulso. Pero tampoco quiero fingir que no existe lo que siento. Por ahora lo dejo en la fantasía, que es un lugar seguro, y observo si se va con el tiempo o se hace más fuerte. Si se queda, supongo que me tocará ser valiente.