Mi pareja sabe a dónde voy esta noche
Relato ilustrativo.
Mi relación es abierta desde hace dos años, con reglas que escribimos juntos en una servilleta de restaurante y que seguimos al pie de la letra: contamos lo que queramos contar, usamos protección y nadie se entera por terceros.
Esta noche tengo una cita con alguien que conocí en una exposición. Mi pareja me ayudó a escoger el vestido, me abrochó el cierre de la espalda, que nunca alcanzo, y me dijo «pásala increíble» con un beso en la frente. Eso me desarma cada vez.
Lo curioso es que desear a otra persona no me aleja de él; me regresa más viva. Llego a casa con historias, con la piel encendida, y mi pareja me abraza y me pregunta si quiero contarle. A veces sí, con detalle, y terminamos los dos despiertos hasta tarde.
Sé que no es para todos. A nosotros nos funciona porque hay más honestidad que celos.