Más allá del tantra introductorio para parejas, existe un sistema de práctica más profundo que trabaja con la energía sexual no como herramienta de placer inmediato sino como recurso de transformación personal. Este sistema, presente en las tradiciones tántricas originales y en sus adaptaciones neo-tántricas contemporáneas, merece una aproximación seria.
Kundalini: la serpiente que asciende
En la cosmología tántrica, la kundalini es una energía latente que reside en la base de la columna (primer chakra). Las prácticas tántricas —incluyendo ciertas técnicas de respiración, posturas y estados de meditación sexual— buscan activar y hacer ascender esta energía a través de los chakras sucesivos hasta la coronilla, produciendo estados de expansión de consciencia.
Traducido al lenguaje contemporáneo: estas prácticas trabajan con el sistema nervioso de formas que producen estados alterados naturales —sin sustancias— que las personas que los experimentan describen como profundamente transformadores.
La retención orgásmica masculina y femenina
Una práctica central en muchas corrientes tántricas es la separación del orgasmo de la eyaculación (en hombres) o la circulación de la energía orgásmica en lugar de su liberación (en mujeres). El objetivo es extender el estado de alta energía en lugar de permitir su descarga y disipación.
Acceso responsable a estas prácticas
Las prácticas tántricas avanzadas requieren guía de un maestro con formación seria, no de un "maestro tántrico" autodeclarado que ofrece "sesiones individuales". La comunidad neo-tántrica tiene problemas documentados de pseudoprofesores que usan el marco espiritual para manipular. El discernimiento es esencial.