Ammonite (2020), de Francis Lee, sitúa a Kate Winslet en la piel de Mary Anning, la paleontóloga inglesa del siglo XIX que descubrió fósiles decisivos para la ciencia de su tiempo y a la que la comunidad científica de entonces, por ser mujer y de origen humilde, apenas reconoció. Saoirse Ronan interpreta a la joven que llega a hospedarse en su casa.
Lo que hace bien
El retrato del aislamiento. Anning trabaja en una costa fría, vende fósiles a turistas para sobrevivir y ha renunciado a esperar nada de nadie. La película se toma su tiempo con eso antes de introducir cualquier otra cosa, y cuando el deseo aparece, aparece en alguien que ya había decidido que esa puerta estaba cerrada. Winslet lo sostiene casi sin diálogo.
El debate que abrió
No existe evidencia histórica de que Mary Anning tuviera una relación con otra mujer, y eso generó críticas: se acusó a la película de inventar una vida íntima para una persona real. El director respondió que tampoco hay evidencia de lo contrario, y que a las mujeres de esa época rara vez se les documentó nada que no fuera su matrimonio. Es un debate legítimo y conviene verla sabiéndolo: es ficción sobre una mujer real, no biografía.
De qué avisa
Es fría, lenta y con poco diálogo. Divide mucho: a quien le llega, le llega hondo; a quien no, se le hace larguísima. Y su final es deliberadamente ambiguo.
Para qué momento sirve
Para una tarde de lluvia y ganas de algo austero. Si buscas calidez, empieza por otra de la lista.