Antes de Matrix, las hermanas Wachowski dirigieron Bound (1996), un thriller criminal con Jennifer Tilly y Gina Gershon. Una exconvicta que trabaja de fontanera en un edificio, la novia del mafioso del piso de al lado, y dos millones de dólares en un maletín.
Lo que la hace especial para su época
En 1996, una relación entre mujeres en una película de género solía ser el conflicto, la perversión o el castigo. Aquí es el punto de partida y el motor de la trama: las dos se desean, deciden confiar la una en la otra y montan un plan. El resto de la película consiste en ver si esa confianza aguanta. El género no es el tema; es la premisa.
El cuidado en las escenas íntimas
Las directoras contaron con la asesoría de la escritora Susie Bright, referente del feminismo pro-sexo, para las escenas de sexo. Se nota: son de las pocas de aquella década que no se sienten filmadas para un espectador ajeno. Es un detalle de producción que hoy parece obvio y entonces no lo era en absoluto.
Envejece bien
Tiene el estilo visual de su década, con planos muy marcados y una estética de cine negro llevada al extremo, y eso le sienta bien. Es tensa, es divertida y dura hora y media sin un minuto de relleno.
Para qué momento sirve
Cuando no quieras drama. Es la opción de la lista que puedes poner un viernes con ganas de entretenerte, sin que te deje pensando en la vida.