La vida de Adèle (2013), de Abdellatif Kechiche, ganó la Palma de Oro en Cannes en una decisión inusual: el premio se otorgó también a sus dos actrices, Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux. Está basada en el cómic El azul es un color cálido, de Julie Maroh.
Lo que hace muy bien
Es una película sobre el primer amor total, el que reorganiza la vida entera de una persona. Y es honesta con lo que viene después: la diferencia de clase entre las dos protagonistas, el desajuste entre sus mundos, la manera en que un amor puede terminar sin que nadie sea el culpable. La escena del reencuentro, ya avanzada la película, es de las mejores interpretadas que verás sobre querer a alguien a quien ya no puedes tener.
Lo que se le discute
Sus escenas de sexo, largas y explícitas, abrieron un debate que sigue vivo. La autora del cómic original escribió públicamente que le resultaban ajenas a lo que ella había contado. Las actrices hablaron de lo duro y agotador del rodaje. Y muchas espectadoras describen la misma sensación: que en esos minutos la película deja de mirar con las protagonistas y pasa a mirarlas.
No hace falta elegir bando. Se puede reconocer que la película contiene interpretaciones extraordinarias y sostener a la vez que su erotismo está construido desde una mirada que no es la de sus personajes. De hecho, verla junto a Retrato de una mujer en llamas es el mejor curso acelerado que existe sobre esa diferencia.
Para qué momento sirve
Dura tres horas y deja tocada. No es plan de noche ligera. Es plan de tarde libre y de ganas de hablarlo después.